Fiebre

La ciudad de Iquitos fue fundada, metafóricamente hablando, sobre los cadáveres de 40 mil indígenas amazónicos asesinados por la empresa Peruvian Amazon Rubber durante los años 1879 y 1912, periodo en que duró la fiebre del Caucho. Los patrones bajo amenazas y torturas, obligaban a trabajar a los indígenas en la extracción del caucho desde la selva para después ser capitalizado y exportado a Europa por las distintas casas comerciales de Iquitos.

Tras la crisis gomera en 1914, los patrones caucheros reorientaron sus actividades económicas hacia nuevos productos extractivos y labores agropecuarias y comenzó un proceso de concentración y reubicación forzada de los trabajadores indígenas extractores de caucho hacia hacia distintos puntos de la amazonía peruana, siendo Iquitos y alrededores uno de los puntos más importantes de esta forzada inmigración selva ciudad.

Hoy Iquitos concentra más de 500 mil habitantes, en su mayoría mestizos, y es la perfecta representación de la transición del capitalismo temprano en latinoamérica hacia el capitalismo globalizado y su mayor consecuencia: la homogeneización de la cultura.

En 2012 la amazonía peruana fue elegida como una de las siete nuevas maravillas del mundo, fenómeno que no solo aumentó el arribo de turistas desde todas partes del mundo, sino que también potenció la imaginería exotizante y estereotipada del lugar, invisibilizando distintos problemas sociales heredados de la época cauchera y generando así una tensión entre la cultura del lugar y la imagen turística que se pretende vender.